03/10/2022
Gestión y formación

Hay margen para subir precios y subir salarios

Hay margen para subir precios y subir salarios

Es compatible otra restauración.

 

Ya tenia ganas de ver como se nos está llenando la boca del concepto recuperación. Es un hecho que el sector empieza a remontar o al menos la ilusión empieza a ser un denominador común.

Echando un vistazo por la RAE encuentro que, recuperarse, es volver a tomar o adquirir lo que antes se tenía. Volver a poner en servicio lo que ya estaba inservible. Paro y analizo, si volvemos al estado anterior malo, tampoco el sector estaba inservible.

Sigo leyendo y, en su tercera acepción, me dice que recuperar significa trabajar un determinado tiempo para compensar lo que no se había hecho por algún motivo. Esto me gusta mucho, trabajar y mejorar.

Entiendo muy bien lo que supone compensar, y creo, además, que hay dos fases muy bien definidas. Primero alcanzar el equilibrio y después crecer.

Entiendo muy bien lo que supone compensar, y creo, además, que hay dos fases muy bien definidas. Primero alcanzar el equilibrio y después crecer.

Seguimos con las matemáticas, concretamente en la cuenta de explotación, aquella donde un rosario de gastos netea las ventas de nuestro restaurante para llegar al margen de explotación, esa cifra me gusta, porque ahí puedo ver el beneficio de mi empresa, aunque no sepa muy bien donde buscarlo.

El beneficio debe ser tan positivo como suficiente para que me traiga a cuenta la compensación, si no, estoy perdido. Además, una vez descontada la compensación debo tener un porcentaje para mejorar. Solo existe una posibilidad para generar este diferencial, que el resultado de ventas sea grande, muy grande.

 

Por todo esto, entiendo que las ventas son lo mas importante de lo más importante y estas me las traen mis clientes. Hasta aquí parece simplista el desarrollo, pero ¿dónde están mis clientes?, ¿quiénes son? Antes de la pandemia tenía unos clientes, ahora han vuelto y quieren seguir disfrutando de mi oferta gastronómica, y a mayores, parece que hay más clientes disponibles por el cierre de varios locales.

Para compensar debo aumentar los ingresos, por tanto, o aumento número de clientes o aumento el precio de mi oferta. La pandemia ha dejado bajas y hasta que las recuperemos, los que han resistido podrán recibir nuevos clientes, pero si seguimos haciendo lo mismo estaremos en idénticos resultados prepandemia.

Es necesario que demos una vuelta a nuestro sistema productivo para aumentar el rendimiento, para ello, debemos aumentar el margen y subir precios, pero con mucho talento, pues el cliente solo asumirá un incremento si le trae a cuenta.

Durante la pandemia, el cliente, ha tenido tiempo de conocer, probar y experimentar con distintas materias primas y técnicas culinarias. Pero no ha podido disfrutar del servicio en sala. Ya salió la sala, se nos llena la boca hablando de ella, y todos claman por ella; otra cosa es qué hacemos realmente.

Pues miren, parte del aumento de precio de las ventas debemos asignarlo a salarios dignos que ilusionen a nuestro personal, lo más importante de lo más importante de nuestra empresa, capacitarles para realizar mejor sus operaciones, hacerles sentir importantes y cuidarles. Si a un niño no le cuidamos se muere. ¿Por qué cuando dejamos de serlo el cuidado de las personas ya no es importante?

Es posible que en este punto algún empresario no esté de acuerdo con este planteamiento, lo respeto y entiendo. Solo me queda pedirle una oportunidad que haga un pequeño experimento probando con otro estilo de gestión.

El cambio, la evolución y la mejora es posible, solo hay que querer hacerlo, los intentos no sirven. Hay que conseguirlo.

¿Lo hacemos?

 

 

 

 

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